LA HISTORIA DEL ÓBOLO

Una costumbre muy antigua que llega hasta nuestros días

La costumbre de ayudar materialmente a quien tienen la misión de anunciar el Evangelio nace con el mismo cristianismo, con la finalidad de darle la posibilidad de comprometerse plenamente con su ministerio y al mismo tiempo de cuidarse de los más necesitados (véase Hechos de los Apóstoles 4:34; 11,29).

A finales del siglo VIII, tras su conversión, los anglosajones se sentían tan unidos al Obispo de Roma, que decidieron enviar de manera estable una aportación anual al Santo Padre. Así nació el "Denarius Sancti Petri" (Limosna a San Pedro), que se difundió muy pronto por los países europeos. Esta costumbre, como otras, pasó por muchas y diferentes vicisitudes a lo largo de los siglos, hasta que recibió la bendición del Papa Pío IX, con la Encíclica Saepe venerabilis del 5 de agosto de 1871. Esta colecta se realiza actualmente en todo el mundo católico, especialmente el 29 de junio y el domingo más cercano a la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.