"Los bienes que hemos recibido son para dárselos a los demás"

En el Ángelus en la plaza de San Pedro del domingo 16 de noviembre de 2014, el Evangelio es la parábola de los talentos de San Mateo (25:14-30). El hombre de la parábola representa a Jesús, los sirvientes somos nosotros y los talentos son el patrimonio que el Señor nos ha confiado: su Palabra, la Eucaristía, la fe en el Padre Celestial, su perdón, un patrimonio que no sólo hay que preservar sino que hacer crecer.

"Todos los bienes que hemos recibido son para dárselos a los demás, y así crecen - dice el Papa Francisco. Es como si nos dijera: "Aquí está mi misericordia, mi ternura y mi perdón: tómalos y usarlos lo más que puedas". Y ¿qué hemos hecho de ellos? ¿A quién hemos "contagiado" con nuestra fe? ¿Cuántas personas hemos alentado con nuestra esperanza? ¿Qué cantidad de amor hemos compartido con el prójimo? Estas son las preguntas que nos conviene plantearnos. Cualquier entorno, incluso el más lejano e impracticable, puede convertirse en un lugar donde hacer que crezcan los talentos. No hay situaciones ni lugares que impidan la presencia y el testimonio cristiano. El testimonio que Jesús nos pide no está cerrado, está abierto, depende de nosotros".

"Imitemos el ejemplo de los santos de la vida diaria"

"Cuando nos acercamos a prestar un servicio a los que sufren nos parecemos a Jesús"