“Dejémonos sorprender por Jesús”

“Quien es hombre, mujer de esperanza —la gran esperanza que nos da la fe— sabe que Dios actúa y nos sorprende también en medio de las dificultades... Dios guarda lo mejor para nosotros. Pero pide que nos dejemos sorprender por su amor, que acojamos sus sorpresas. Confiemos en Dios. Alejados de Él, el vino de la alegría, el vino de la esperanza, se agota. Si nos acercamos a Él, si permanecemos con Él, lo que parece agua fría, lo que es dificultad, lo que es pecado, se transforma en vino nuevo de amistad con Él”. Son palabras de la homilía pronunciada por el Papa Francisco en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida el 24 de julio de 2013, en el marco de su viaje apostólico a Brasil con motivo de la JMJ de Río.

Si caminamos en la esperanza, dejándonos sorprender por el vino nuevo que nos ofrece Jesús, ya hay alegría en nuestro corazón y no podemos dejar de ser testigos de esta alegría. El cristiano es alegre, nunca triste. Dios nos acompaña... Si estamos verdaderamente enamorados de Cristo y sentimos cuánto nos ama, nuestro corazón se «inflamará» de tanta alegría que contagiará a cuantos viven a nuestro alrededor”.

“Estamos llamados a testimoniar el Evangelio de Cristo”